LEPTINA - GRELINA

Efectos de las comidas grasas sobre los niveles de leptina y grelina Investigadores de la Universidad de Auckland, en Nueva Zelanda, realizaron un repaso fisiológico, incluyendo las últimas evidencias publicadas, y estudiaron la influencia de las grasas de la dieta sobre estas dos hormonas.


La grelina y la leptina son dos hormonas que aparentemente juegan un papel en la regulación de la ingesta alimentaria y en la composición grasa del organismo. La grelina estimula el apetito y promueve la ingesta, mientras que la leptina puede incrementar la saciedad y reducir el consumo de alimentos, por lo menos en modelos animales, ya que los mecanismos que regulan estas hormonas en el hombre aún no se han definido en forma adecuada.
Los doctores Popitt, Leahy, Keogh y colaboradores, de la Escuela de Ciencias Biológicas, del Departamento de Medicina, y del Departamento de Estadísticas de la Universidad de Auckland, publicaron un estudio en el European Journal of Clinical Nutrition, sobre los efectos de las comidas con alto contenido graso y del grado de saturación de los ácidos grasos, sobre los niveles de grelina y de leptina en humanos sanos. Se trata de un ensayo randomizado, cruzado y doble ciego, que arribó a resultados significativos aun con una muestra poblacional muy escasa.
La grelina, que es producida principalmente en el estómago, estimula la ingesta alimentaria incrementando el apetito. El ayuno, así como la pérdida de peso inducida por la dieta, aumentan los niveles endógenos de esta hormona. Asimismo, en los obesos, los niveles circulantes son menores que en los sujetos con peso normal. Los niveles de grelina se modifican muy poco con la distensión gástrica, hecho que sugiere que la carga energética y la composición de los nutrientes de los alimentos ingeridos, pueden tener importancia en los mecanismos que regulan su liberación.

La leptina, secretada principalmente por el tejido adiposo, es proporcional al contenido graso del cuerpo, y podría ser un antagonista natural de la grelina. Los niveles plasmáticos de esta hormona se incrementan con el aumento de peso, y disminuyen cuando se adelgaza. Sin embargo, la variabilidad entre individuos con masas adiposas equiparables, sugiere que la producción de leptina puede estar influenciada por otros factores más allá del tamaño y contenido lipídico de los adipocitos. El ayuno y el ejercicio provocan un descenso abrupto de los niveles plasmáticos de esta hormona, y la sobrealimentación produce el efecto contrario.
Los cambios que se producen en las concentraciones de ambas hormonas como respuesta a las grasas de la dieta, habitualmente son menos acentuados que los que producen los carbohidratos. Por este motivo, se ha sugerido que la insulina podría desempeñar un papel importante en la regulación de grelina y leptina.
En el estudio en cuestión, los autores quisieron investigar si las comidas con alto contenido graso inducían cambios posprandiales en estos péptidos, y también, dado que se conoce que las comidas ricas en ácidos grasos saturados reducen la sensibilidad posprandial a la insulina, si la composición de las grasas de la dieta modulan además la respuesta hormonal a la alimentación. En la randomización incluyeron a 18 hombres jóvenes y delgados, quienes fueron divididos en dos grupos. A los integrantes del primer grupo se les administró una dieta con una relación elevada entre ácidos grasos saturados / insaturados, y a los del segundo grupo, una dieta con una baja relación entre ácidos grasos saturados / insaturados (ver detalles en artículo original). Se realizaron dosajes de ayuno y posprandiales de grelina sérica total (RIA), de leptina (ELISA) y de insulina (RIA) cada 6 horas.

Los investigadores no observaron efectos significativos de las comidas grasas sobre los niveles plasmáticos de grelina. La concentración de leptina, sin embargo, disminuyó como respuesta a ambos esquemas de tratamiento alimentario; un aumento en la ingesta de ácidos grasos saturados no inhibió la secreción de esta hormona. Tampoco observaron una correlación significativa de los niveles de leptina o de grelina sobre la concentración de insulina circulante.
En las conclusiones, los autores destacan que, en contraste con lo que sucede con las comidas ricas en carbohidratos, el consumo de comidas grasas disminuye en forma aguda la leptina circulante, sin evidencia de una reversión del nadir matutino. Esto los lleva a cuestionarse sobre los posibles efectos adipogénicos de este tipo de exposición posprandial.